The American Association of Endocrine Surgeons, Patient Education Site

Tumores Neuroendocrinos Pancreáticos: Insulinoma

¿Cuáles son las opciones de tratamiento para un insulinoma, tanto benigno como maligno?

Cirugía estándar abierta. Debido a que el páncreas se extiende a través de la parte posterior del abdomen superior, una incisión razonablemente larga que permita observar y palpar todo el páncreas es necesaria. Incluso con imágenes preoperatorias, el insulinoma puede ser difícil de localizar, ya que estos suelen estar ocultos dentro de la sustancia del tejido pancreático y no son visibles en la superficie del páncreas.  Mediante maniobras quirúrgicas se puede palpar el páncreas, con el pulgar y el resto de los dedos en la parte delantera y trasera del páncreas, lo que permite sentir generalmente los insulinomas que son firmes. Se utiliza el IOUS, en este momento, para localizar o confirmar la ubicación del tumor y las estructuras anatómicas importantes, siendo la más importante el conducto pancreático principal.  Rara vez, se puede encontrar más de 1 insulinoma, incluso en casos esporádicos.  Las 2 opciones para la extirpación quirúrgica del insulinoma son la enucleación o la resección pancreática.

Enucleación.  La consistencia de un insulinoma es el de una bola de células muy compacta, por lo general más firme que la del tejido pancreático circundante.  El plano entre el insulinoma y el páncreas es por lo general claramente visible, y puede ser diseccionado limpiamente por el cirujano, asegurándose de que el tumor se extirpa por completo.  En ocasiones, a pesar de que el tumor se encuentra contra el conducto pancreático principal, estas dos estructuras pueden ser separadas sin lesionar el conducto (Figura 1).  Sin embargo, si el tumor es grande o si la relación entre el conducto y el tumor es muy difícil de separar, el conducto podría estar en un riesgo mayor.  En esta situación, quizás sea mejor remover una parte del páncreas con el tumor dentro de este y manejar el conducto pancreático por separado.

Intraoperative picture/photo of typical reddish insulinoma (Pancreatic neuroendocrine tumor) in the body of the pancreas Figure 1:
A. Imagen intraoperatoria de un típico insulinoma, rojizo, en el cuerpo del páncreas, inusualmente visible en la superficie del páncreas.
Photo: The insulinoma (Pancreatic neuroendocrine tumor) has been nearly enucleated B. El tumor que ha sido casi enucleado
Photo of pancreatic duct after insulinoma (Pancreatic neuroendocrine tumor) surgery C.Después de que se ha removido el tumor, el conducto pancreático (estructura blanca a la que apunta la flecha amarilla) que estaba detrás del páncreas es ahora visible.

Resección pancreática.  La localización del tumor dentro de las diferentes regiones del páncreas puede influir el tipo de operación considerablemente.  La cabeza del páncreas esta interconectada a muchas estructuras anatómicas, de manera que la resección de esta parte del páncreas (procedimiento de Whipple) lleva un gran riesgo de complicaciones (al menos 40%) aun a pesar de que se elimina el tumor completamente.   En contraste, la cola del páncreas aunque esta muy cerca del bazo, se puede remover con mayor facilidad (así sea con o sin el bazo).

Resección laparoscópica del insulinoma. Al igual que para muchas otras operaciones, para remover un insulinoma también se han explorado métodos mínimamente invasivos.  Las zonas más seguras para este tipo de abordaje son el cuerpo y la cola del páncreas.  La pancreatectomía distal y a veces, la enucleación por vía laparoscópica, pueden ser realizadas por cirujanos altamente calificados.  Para esto, por lo general, se requiere adecuada localización preoperatoria, ultrasonido laparoscópico y técnicas especiales de disección. El manejo del conducto pancreático sigue siendo la mayor fuente de complicaciones postoperatorias con este método, se presentan hasta en un 30-40 % de los pacientes.

Complicaciones quirúrgicas.  Estas pueden ocurrir en hasta el 40-50 % de los pacientes, pero muchas son de menor importancia, generalmente afectan mínimamente la duración de la hospitalización, y pocas requieren de una re operación.  El drenaje del conducto pancreático principal es "cuesta abajo" dirigido hacia la cabeza y el duodeno.  Cuando se remueve áreas del lado izquierdo del páncreas (más cerca del bazo, llamado pancreatectomía distal) se requiere un cierre y sellado exitoso del conducto pancreático principal y sus pequeñas ramas tributarias  (como pequeñas ramas y ramitas fuera del tronco de un árbol).  Incluso si se produce un pequeño goteo del conducto pancreático distal, este generalmente se sellará dentro de unos pocos días o semanas después la operación sin necesidad de una re intervención.  Un dren podría ser temporalmente necesario.  El espectro de complicaciones pancreáticas incluyen hemorragia, absceso- acumulación de pus, pancreatitis- inflamación del páncreas, pseudoquistes o fístula- colección de jugo pancreático en el abdomen, o el drenaje de ese fluido a través de una agujero en la pared abdominal, a menudo coleccionado en un dren.  Estos son los problemas que se encuentran con mayor frecuencia y todos estos, por lo general, se pueden manejar sin necesidad de una reintervención.  Las infecciones en la incisión o en la orina, los coágulos sanguíneos en las piernas y problemas en los pulmones son los problemas no pancreáticas más frecuentes.  En muchos informes institucionales, ningún paciente ha muerto a causa de estas operaciones.

Photo of removed malignant insulinoma (Pancreatic neuroendocrine tumor)
Figure 2: Insulinoma maligno, operado con un procedimiento de Whipple (porción del estómago, todo el duodeno, parte de la vía biliar, cabeza del páncreas incluyendo el cáncer de insulinoma se remueven, el resto de las estructuras normales son permanecen se las pone de nuevo juntas).   Note el área irregular blanca en contraste con los pequeños insulinomas benignos en la foto de arriba.

Enfermedad maligna. Los insulinomas son malignos en menos del 10% de los pacientes.  El pronóstico para pacientes con insulinoma maligno es mucho mejor en comparación al pronóstico de pacientes con cáncer de páncreas exocrino que es más común.  No solamente el tumor secreta insulina sino también todos los lugares donde se propago el cáncer.  Generalmente se recomienda un abordaje quirúrgico agresivo para tratar el tumor y sus metástasis (diseminación del cáncer a otras partes del cuerpo; el insulinoma típicamente hace metástasis en el hígado y los ganglios linfáticos) (Figura 2).  Quimioterapia y otras formas especializadas de tratamiento pueden ser necesarias en estos pacientes.


back to Top


FIND AN EXPERIENCED SURGEON NEAR YOU

Find an Experienced Endocrine Surgeon

VISIT OUR PATIENT RESOURCES PAGE

Visit Endocrine Patient Resources Page